Dólar Oficial
$1.540
Dólar Blue
$1.560
Dólar Tarjeta
$2.002
Euro
€1.712,74
Real
R$292,39
Azúcar Tucumán · 50kg
$36.375
Azúcar Int. · Londres N5
US$24,707
Azúcar Int. · EEUU N11
US$423,29
Bioetanol de caña ($/L)
1.083
Bioetanol de maíz ($/L)
992.806

Entre el segundo trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026, el mercado laboral argentino incorporó 818.070 personas ocupadas, pero el crecimiento estuvo acompañado por una fuerte transformación en la composición del empleo. La industria manufacturera perdió 415.000 puestos y la construcción 197.400, mientras hoteles y restaurantes agregaron 495.000 y el comercio 381.000. Al mismo tiempo, disminuyó el empleo asalariado registrado y aumentaron los trabajadores informales y por cuenta propia, en un escenario donde los jóvenes, particularmente las mujeres de hasta 29 años, registraron una evolución desfavorable.
Los datos surgen del procesamiento de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), a partir de la comparación de los segundos trimestres de 2023 y 2026 en los 31 aglomerados urbanos relevados por el organismo.
En ese período, la cantidad de personas ocupadas pasó de 20,37 millones a 21,19 millones, lo que representa un incremento de 818.070 puestos, equivalente a una expansión del 4% al proyectar los resultados sobre el total nacional. La tasa de empleo, en tanto, avanzó de 44,6% a 45% de la población.
La industria manufacturera fue uno de los sectores con mayor retroceso. En tres años dejó de concentrar 415.000 puestos de trabajo, una reducción del 16,7%.
Como consecuencia, su participación sobre el total de personas ocupadas pasó del 12,2% al 9,8%. La construcción también redujo su nivel de ocupación. El sector perdió 197.400 trabajadores, una disminución del 9,9%, y su peso dentro del mercado laboral descendió del 9,8% al 8,4%.

El empleo público siguió una trayectoria similar. La cantidad de trabajadores estatales se redujo en 330.000 personas, un 9,1%, al pasar de 3,63 millones a 3,3 millones. Su participación sobre el conjunto de los ocupados bajó del 17,8% al 15,6%.
Dentro de ese universo, el segmento correspondiente a administración pública, defensa y seguridad social perdió 245.000 empleos, una caída del 14%. Su participación pasó del 8,6% al 7,1%.
Hoteles, restaurantes y comercio ampliaron su participación
En el extremo opuesto se ubicó el sector de hoteles y restaurantes, que incorporó 495.000 trabajadores durante el período analizado. El aumento fue del 67,8% y elevó su participación sobre el empleo total del 3,6% al 5,8%.
El comercio también incrementó su nivel de ocupación, con 381.000 nuevos puestos, equivalentes a una expansión del 10,3%. Su participación pasó del 18,2% al 19,3%.
El transporte, almacenamiento y comunicaciones sumó otros 264.000 trabajadores, un crecimiento del 17,9%. Su peso en el mercado laboral aumentó del 7,3% al 8,2%. Por su parte, los servicios financieros, inmobiliarios, de alquiler y empresariales incorporaron 195.000 puestos, un incremento del 8,6%. La participación del sector pasó del 11,1% al 11,6%.
En términos generales, el empleo privado aumentó en 1,28 millones de trabajadores, un 7,8%, hasta alcanzar los 17,7 millones. Su participación sobre el total ocupado pasó del 80,6% al 83,6%.

La transformación también se observa al analizar la modalidad de inserción laboral.
Los asalariados que cuentan con descuento jubilatorio —indicador utilizado para identificar el empleo formal dependiente— disminuyeron en 280.000 personas, un 2,9%. Pasaron de 9,55 millones a 9,27 millones y su participación sobre el total de ocupados cayó del 46,9% al 43,8%.
En paralelo, los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 562.000 personas, un 12,4%, hasta alcanzar los 5,08 millones. Su participación pasó del 22,2% al 24%.
El conjunto de los trabajadores no asalariados creció en 633.000 personas, un 11,9%, y pasó de representar el 26% al 28% del empleo total.
La Organización Internacional del Trabajo también registra una elevada incidencia de la informalidad en el país. Según su oficina local, hacia fines de 2024 el 42% de las personas ocupadas se encontraba en esa condición, una proporción que “representa a casi seis millones de personas que no poseen acceso a derechos laborales básicos, como cobertura de salud, licencias, aportes jubilatorios ni protección social”.
La categoría de empleadores también se expandió: sumó 68.000 personas, un 9,9%, y elevó su participación del 3,4% al 3,6%.
Las mujeres mayores aumentaron su empleo y las jóvenes retrocedieron
La evolución del empleo tampoco fue uniforme según edad y sexo. El mayor incremento porcentual correspondió a las mujeres de 65 años o más, que incorporaron 138.000 puestos, un aumento del 41,3%. Su participación dentro del conjunto de ocupados pasó del 1,6% al 2,2%. Entre los varones de ese mismo grupo etario se sumaron 74.000 empleos, un 15,1%, y su participación avanzó del 2,4% al 2,7%. Las mujeres de entre 30 y 64 años incorporaron 460.000 puestos, con un crecimiento del 6,9%. Su peso dentro del total de ocupados pasó del 32,6% al 33,6%.

En cambio, las mujeres de hasta 29 años fueron el único grupo analizado que registró una caída absoluta del empleo: perdieron 77.000 puestos, una reducción del 3,8%. Su participación pasó del 9,9% al 9,1%. Entre los varones jóvenes, el empleo aumentó en 53.000 puestos, un 2,1%, aunque su participación relativa disminuyó del 12,5% al 12,2% debido a que el empleo total creció a un ritmo superior.
El acceso de los jóvenes al mercado laboral también presenta dificultades según los datos citados del Banco Mundial e informados por el portal Infobae: entre las personas de 15 a 24 años, la desocupación supera el 20%, mientras que la informalidad alcanza a casi seis de cada diez jóvenes de hasta 29 años.
La composición educativa de los ocupados también se modificó. Las personas con secundaria completa registraron el mayor incremento absoluto: 803.000 ocupados adicionales, un crecimiento del 13,1%. Su participación pasó del 30% al 32,7%.
En contraste, quienes no finalizaron el nivel secundario disminuyeron en 304.000 personas, un 9%, y su peso dentro del conjunto de ocupados cayó del 16,5% al 14,4%. Los trabajadores con estudios superiores completos aumentaron en 404.000 personas, un 8,2%, y pasaron de representar el 24,1% al 25,1% del total.
La cantidad de personas desocupadas también modificó su composición durante los tres años analizados. El grupo de varones de entre 30 y 64 años incrementó su participación dentro del total de desocupados del 23,1% al 27,5%, un aumento de 4,4 puntos porcentuales. En sentido contrario, los varones de hasta 29 años redujeron su participación del 26,3% al 23,2%, mientras que las mujeres de esa misma franja pasaron del 22,9% al 21,5%.
En términos generales, la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, frente al 7,6% registrado durante el mismo período de 2023.
Los datos muestran así un mercado laboral con más personas ocupadas que tres años atrás, pero con una distribución diferente entre sectores, categorías laborales y grupos etarios: mientras algunas actividades ampliaron significativamente su cantidad de trabajadores, la industria y la construcción redujeron su peso, y el empleo asalariado registrado cedió participación frente al trabajo por cuenta propia y otras formas de inserción no asalariada.